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La higiene postural en escolares


Las horas que los niños pasan en un aula son muchas. Además, dependiendo de las edades y, a excepción de algunas asignaturas puntuales, la mayoría del tiempo lo pasan sentados, atentos a las explicaciones del maestro o profesor, y son pocos los minutos que tienen para estirar las piernas.

Por eso, es esencial que, cuando estén sentados, tengan una postura correcta, que no les provoque daños en la espalda o dolores, es decir, que no les afecte físicamente. En este sentido, entra en juego la higiene postural, un aspecto esencial que se debería de enseñar y tener en cuenta en cualquier centro educativo.

En el siguiente artículo, te contamos qué es la higiene postural, las diferentes normas que hay y programas o intervenciones de educación postural.

 

¿Qué es la higiene postural?

La higiene postural se podría definir como un conjunto de consejos, normas y actitudes posturales, tanto dinámicas como estáticas, que tienen como objetivo mantener la alineación de todo el cuerpo, para así evitar posibles lesiones.

Por tanto, su principal fin es que la persona aprenda una serie de reglas y de hábitos que le ayudarán a proteger la espalda en las actividades de su día a día. Además, el término de higiene postural hacer referencia al aprendizaje de un conjunto de hábitos y normas adquiridos de forma progresiva. Así, reeduca posturas viciadas y erróneas.

Lo cierto es que los seres humanos estamos programados genéticamente al nacer con la capacidad de movernos. Esta cualidad es necesaria educarla y transformarla a lo largo de nuestra vida, especialmente desde el nacimiento, para que de manera mecánica se logren hábitos o actitudes posturales armónicas.

Una misma actividad se puede hacer adoptando distintas posturas y la higiene postural y la ergonomía enseñan a hacer estos tipos de actividades del modo más seguro y liviano para la espalda.

Asimismo, la higiene postural también se entiende como la postura correcta del cuerpo, tanto en movimiento como en reposo, en todas las actividades de la vida cotidiana. Por tanto, una adecuada higiene y actitud postural va a depender de aspectos físicos, psicológicos y del entorno.

 

Objetivo de la higiene postural en la escuela

La higiene postural tiene como finalidad promover en el niño hábitos posturales sanos para evitar alteraciones y deformaciones y, por tanto, evitar posiciones erróneas o esfuerzos innecesarios de los músculos que puedan provocar la aparición de dolores de espalda o incluso deformaciones.

Lo cierto es que no es frecuente que se trate el problema de la higiene postural en el ambiente escolar, pero sí que es conveniente que los niños realicen este aprendizaje con la ayuda de los padres, hasta que sean capaces de interiorizarlo de manera adecuada.

Una vez que ellos mismos san conscientes de lo que han aprendido, adoptarán automática las posturas correctas.

 

Normas de higiene postural y ergonomía

Como hemos dicho anteriormente, la higiene postural y la ergonomía son eficaces para prevenir los dolores de espalda, ya que su finalidad es reducir la carga que soporta la espalda durante las actividades diarias.

En este sentido, existen diferentes normas, de tipo ergonómico, que se deben conocer y que están relacionadas con las diferentes posturas.  Estas se engloban en normas al estar de pie, al estar sentado y movimientos al estar sentado.

Precisamente, estas últimas engloban:

  • Normas al levantarse y sentarse.
  • Levantarse de la silla.
  • Sentarse en la silla.
  • Normas al estar inclinado.
  • Normas para la posición de acostado.
  • Normas para el transporte de objetos.
  • Transporte de la carga.
  • Recogida de objetos.
  • Normas para las posiciones de aseo.
  • Normas para el traslado de objetos

Por ejemplo, a la hora de estar sentado en la silla, se tiene que tener en cuenta la altura de esta, el respaldo de la silla, la colocación del ordenador o de los objetivos y los movimientos. Así, el niño debe apoyar completamente los pies en el suelo y mantener las rodillas al mismo nivel, o por encima de las caderas, y el respaldo debe sujetar la espalda en la misma postura en la que la columna al estar de pie, es decir, respetando las curvaturas normales.

Además, debe evitar giros parciales e intentar girar todo el cuerpo a la vez, además de levantarse y andar 45 minutos.

 

Programas o intervenciones de educación postural

Existen muchos trabajos basados en el análisis de los factores de riesgo asociados a padecer dolor de espalda y, sin embargo, hay escasos estudios en intervención a través de programas de educación postural.

El objetivo de todos los programas es mejorar la higiene postural de los escolares, aunque existen diferencias metodológicas y de contenido entre ellos. La profesora Calvo Muñoz clasifica las intervenciones basándose en:

  • Intervenciones relacionadas con la adquisición de conocimientos y mejora de los hábitos posturales de forma práctica.
  • Intervenciones y/o programas basados en la condición física.
  • Programas de educación postural que se apoyan en las nuevas tecnologías.

Generalmente, el contenido de la mayor parte de estos programas se centra en la recogida y el transporte de objetos, aunque encontramos trabajos que incluyen también otras conductas de riesgo para la espalda, como sentarse para comer, estudiar o cargar con la mochila para el transporte del material escolar.

A pesar de que el tiempo de seguimiento en los estudios varía de unos a otros, la mayoría evidencian la efectividad de las intervenciones educativas mediante el incremento de los conocimientos de los escolares sobre higiene postural, y la mejora en la ejecución de tareas.