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Mantener un intercambio de información fluido entre los padres y el colegio ayudará al niño a mantener controlada su diabetes

Mantener un intercambio de información fluido entre los padres y el colegio ayudará al niño a mantener controlada su diabetes


La vida de un niño con diabetes en su periodo escolar, no se diferencia de la de cualquier otro, ni tampoco debe representar ningún problema para la escuela. Generalmente, el niño con diabetes deben administrarse insulina durante el horario escolar, por esto es necesario que los maestros y profesores conozcan los aspectos principales del tratamiento y las situaciones que puedan surgir durante el día escolar.

Mantener un intercambio de información fluido entre los padres y el colegio ayudará al niño a mantener controlada su diabetes.

Si la escuela está bien informada, será más fácil su colaboración:

La diabetes mellitus es una enfermedad que se caracteriza por el aumento de los niveles de glucosa en sangre, situación que recibe el nombre de hiperglucemia. Esto sucede como consecuencia de la disminución de la formación de una hormona llamada insulina por parte de las células beta del páncreas (diabetes mellitus tipo 1), por una actividad insuficiente de esta hormona (diabetes mellitus tipo 2), por causas genéticas (diabetes monogénica), o diabetes secundarias que aparecen como consecuencia de determinadas enfermedades o fármacos.

Gracias a la insulina el cuerpo utiliza la energía de la alimentación. En las personas con diabetes, la glucosa procedente de los alimentos no puede ser aprovechada de manera adecuada por las células de los tejidos, lo cual comporta serios problemas metabólicos y pérdida de peso.

La diabetes no es contagiosa y se puede controlar con inyecciones de insulina, una dieta sana y equilibrada y ejercicio.

El tratamiento de la diabetes tipo 1 requiere de la administración de insulina mediante inyección subcutánea. Es necesario realizar controles de glucemia capilar para ajustar la dosis, adecuar la dieta y el ejercicio.

La mayor parte de los niños se deben inyectar insulina varias veces al día: insulina de acción rápida antes de cada comida principal e insulina de acción lenta una o dos veces diarias.

Los niños con diabetes tipo 1 se deben controlar la glucemia varias veces al día. El control de glucosa consiste en extraer una gota de sangre de la yema de un dedo de una de las manos, con la ayuda de un dispositivo automático y ponerla sobre en una tira reactiva que anteriormente se ha introducido en un medidor de glucosa que nos indicará el resultado.

El niño se realizará un control de glucemia capilar antes de suministrarse la insulina si se queda a almorzar en el colegio, en ocasiones antes de realizar deporte y en caso de notar síntomas de hipoglucemia.

En la alimentación escolar de un niño con diabetes hay que tener presente que los alimentos que son ricos en hidratos de carbono aumentan los niveles de glucosa en sangre. La dieta debe ser equilibrada, similar a la de cualquier niño de la misma edad, con la singularidad de los azúcares de absorción rápida (caramelos, dulce, bebidas como refrescos y zumos) porque pueden aumentar mucho la glucemia.

El niño con diabetes tipo 1 debe hacer el mismo ejercicio que sus compañeros de clase. El ejercicio puede provocar que la glucemia baje. Para evitarlo, se recomienda que el niño coma un alimento con hidratos de carbono antes de practicar ejercicio. Es conveniente que el profesor de educación física tenga rápido acceso a alimentos con azúcares en caso de hipoglucemia.

Está desaconsejado practicar ejercicio en caso de descompensación de la glucemia (hiperglucemia e hipoglucemia).

Las situaciones peligrosas que pueden encontrarse los profesores en relación a la diabetes:

La hipoglucemia es una crisis causada por niveles de azúcar en sangre bajos, es decir menor de 70 mg/dl.

Causas:

  • Exceso de ejercicio.
  • Vómitos y/o diarrea.
  • Exceso de insulina.
  •  Insuficiente ingesta de hidratos de carbono o retraso en la comida.

Síntomas:

  • Sensación de mucha hambre.
  • Sudor frío.
  • Somnolencia.
  • Pérdida de consciencia.
  • Palidez.
  • Comportamiento errático.
  • Irritabilidad.
  • Temblor.

Tratamiento:

En medio de una hipoglucemia, se debe administrar al niño hidratos de carbono simples: azúcares, zumo de frutas, una bebida azucarada.

Las pautas para tratar una hipoglucemia son específicas para cada periodo de edad. Los pasos a seguir son:

  1. Ofrecer alimentos:
    • Hasta los 4 años: 3-5 g de azúcar o 30-50 cl de zumo.
    • De 4 a 10 años: 5-10 g de azúcar o 50-100 cl de zumo.
    • Mayores de 10 años: 10-20 g de azúcar o 100-200 cl de zumo. 
  2. Esperar 15 minutos para dar tiempo a que el niño mejore y después comprobar su estado con otro control de glucosa capilar.
    • Si la glucemia es menor de 70 mg/dl, repetir el paso número 1.
    • Si la glucemia es mayor de 70 mg/dl, el niño debe tomar un alimento que contenga hidratos de carbono de absorción lenta como 2 galletas, un vaso de leche, un yogur, una rebanada de pan, etc.

Recomendaciones:

  • Administrar azúcar cuando haya la menor duda de hipoglucemia.
  • Mantener al niño en reposo hasta que se haya recuperado.
  • Acompañar al niño mientras se encuentre en esta situación, aunque sepa cómo resolverla por sí mismo.
  • Informar a los padres e indicarles las posibles causas, si se tiene sospecha. Las pequeñas hiploglucemias pueden ser relativamente frecuentes.
  • Tener siempre azúcar a mano.
  • Verificar los niveles de glucosa ante la sospecha de hipoglucemia, en la medida de lo posible.
  • Dar azúcar o zumo sin mezclar con ningún otro alimento. Hacerlo retarda la absorción del azúcar y, por tanto, la recuperación del niño.
  • Una vez recuperado, el niño debe tomar alimentos como leche, galletas, yogurts, fruta, etc. (azúcares retardados), para mantener el nivel de glucosa hasta la próxima comida.

En caso de hipoglucemia grave:

Si el niño no responde con el azúcar o está inconsciente, debemos:

La escuela debe contar con la autorización anterior por escrito de los padres para poder suministrar glucagón. Siempre recomienda que los padres expliquen esta técnica a los profesores.

  1. Administrar glucagón mediante inyección intramuscular. La cantidad a suministrar varía según la edad:  
    • Menores de 2 años: 1/3 de vial.
    • De 2-7 años: 1/2 vial.
    • Mayores de 7 años: 1 vial.
  2. Avisar a los padres y a los servicios de emergencia para trasladar al niño al centro de salud más cercano.

 

La hiperglucemia es una crisis causada por niveles de azúcar en sangre elevados. En los niños con diabetes tipo 1, se considera alto un valor mayor de 180 mg/dl.

Causas:

  • Estrés.
  • Enfermedad infecciosa.
  • Menos insulina de la necesaria.
  • Ingesta excesiva de hidratos de carbono.

Síntomas:

Si los valores son ascienden por encima de 250 mg/dl, los síntomas son:

  • Necesidad de orinar con frecuencia.
  • Sed intensa.
  • Cansancio.
  • Dolor de cabeza.

Tratamiento:

  1. Administrar suplementos de insulina. Cuando la hiperglucemia se prolonga, la falta de insulina puede derivar en una descomposición metabólica por cetoacidosis y provocar un estado de coma.
  2. Informar a los padres e indicarles las posibles causas, si se tiene sospecha. Los padres facilitarán al colegio los puntos a seguir.

Recomendaciones:

  • Permitir al niño salir de clase para ir al lavabo para que pueda beber agua y orinar.
  • Si aparecen vómitos o dolor abdominal intenso, llamar a los padres.

 

El niño con diabetes se enfrenta a una enfermedad crónica que implica asumir muchas tomas de decisión cada día. Está sometido a repetidos exámenes de glucosa en sangre, a varias inyecciones de insulina diarias, al seguimiento de un plan de dieta equilibrado poco flexible en horarios, y a la realización de ejercicio de manera controlada para mantener estables sus niveles de glucosa en sangre.

Todo esto puede influir en el estado de ánimo del niño. Una mala elaboración del duelo frente a la enfermedad, así como una falta de apoyo le puede provocar una mala aceptación y aparición de conflictos como irritabilidad, disminución en el rendimiento escolar, pasividad, tristeza, falta o poca comunicación, etc.

 

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